Contraplano

(Reaction shot / Champ/contre champ)

Plano que se corresponde, desde un esquema de causa-efecto, con su inmediato anterior. Por lo general se aplica en los diálogos entre dos personajes y sigue la llamada ley de correspondencia: a un plano inicial del personaje A, con una angulación y un valor determinados, se corresponde con el Plano simétrico –o contraplano- del personaje B, con idéntica angulación y valor. Y siempre dentro de los parámetros de la ley del eje: por ejemplo, el personaje A en primer plano mira a la derecha y como respuesta el personaje B también en primer plano y con simétrica angulación, mira a la izquierda. Dentro del esquema de causa-efecto, se considera también contraplano la respuesta a una mirada: el personaje mira y el plano de réplica muestra lo que ve (un paisaje, un objeto o bien, sin necesidad de simetría, otro personaje).

Una de las convenciones principales del audiovisual, presente en todos los géneros, es la del diálogo en plano-contraplano

Una de las convenciones principales del audiovisual, presente en todos los géneros, es la del diálogo en plano-contraplano, como puede verse en films mudos y hablados a lo largo de la historia en films de todos los directores, desde David W. Griffith hasta Jean Luc Godard, desde John Ford hasta Federico Fellini, Pedro Almodóvar o David Fincher. En Persona (1966) de Ingmar Bergman, la queja de la enfermera Alma a la actriz Elisabeth sobre la falta de afecto de esta hacia su hijo es vista primero sobre un plano de cuatro minutos del rostro de Elisabeth escuchando y acto seguido el contraplano de Alma hablando, repitiéndose el monólogo entero.

Hana-bi. Flores de Fuego

Hana-bi / Hana-bi feux d'artifice | Takeshi Kitano, 1997, Japón

Nishi (Takeshi Kitano) es un violento e impredecible policía que abandona su carrera como agente de la ley después de que uno de sus compañeros, Horibe (Ren Osugi), quede postrado en una silla de ruedas tras una accidentada redada. A partir de entonces, Nishi se dedicará a pasar el tiempo cuidando de su esposa Miyuki (Kayoko Kishimoto), que padece una enfermedad terminal. Acuciado por las deudas que conlleva el tratamiento, Nishi se verá obligado a pedir un préstamo a la yakuza, teniendo que afrontar la dificultad de devolver el dinero. Mientras Nishi y Miyuki emprenden el que será su último viaje como pareja, Horibe descubrirá la pintura como vía de escape para su desesperación, dando lugar a unas surrealistas obras de arte de gran belleza que le harán olvidarse de sus tendencias suicidas.

Retrato de Takeshi Kitano
Cuando escribo un guión tengo toda la película en mi cabeza, así que cuando empezamos a rodar, simplemente ruedo. Estoy más interesado en el proceso de montaje, por eso suelo rodar muy deprisa. Es posible que no siempre tenga suficientes planos, pero lo que es interesante es el modo en que juegas con ellos

Takeshi Kitano

(1947)

Hasta su definitiva consagración como uno de los cineastas japoneses más importantes de las últimas décadas, el actor, director, comediante, escritor, poeta, pintor y diseñador de videojuegos Takeshi Kitano era conocido en su país principalmente como personaje televisivo y miembro del dúo cómico Two Beat. Sin embargo, es su peculiar faceta cinematográfica la que lo ha hecho conocido en el resto del mundo, donde ha recibido el apoyo unánime de la crítica a nivel internacional. Nacido el 18 de enero de 1947 en el barrio de Adachi de Tokio, Kitano acudió a la Universidad de Meiji después de concluir su educación secundaria para estudiar ingeniería, carrera que terminó abandonando. Sus primeros pasos en el mundo del espectáculo los dio como comediante en un club nocturno en el que comenzó trabajando de ascensorista. Kitano alcanzó el éxito en su país en los años 70 como cómico al formar pareja humorística con Kiyoshi Kaneko. En este período adoptó el nombre artístico Beat Takeshi y se convirtió en una celebridad televisiva gracias a su enorme capacidad satírica y a su humor políticamente incorrecto, creando entre otros el célebre programa Takeshi’s Castle, conocido en España como Humor Amarillo. En la década de los 80 Kitano debutó como actor en la gran pantalla, siendo una de sus películas más importantes de dicho periodo Feliz Navidad, Mr. Lawrence (Nagisha Oshima, 1983), cinta protagonizada por David Bowie. Seis años después, Kitano se lanzó a la dirección sustituyendo a un enfermo Kinji Fukasaku al frente de una modesta película de yakuzas llamada Violent Cop (1989) en la que también asumiría el papel principal. Tras aquel circunstancial debut llegarían las cada vez más personales, desconcertantes, melancólicas y fascinantes Boiling Point (1990), A Scene at the Sea (1991), Sonatine (1993), Getting Any? (1994) y Kids Return (1996). En 1997 escribiría, dirigiría y protagonizaría la primera de sus obras maestras, HANA-BI. Flores de fuego, drama criminal por el que sería galardonado con el León de Oro en el Festival de Venecia. Convertido ya en uno de los directores contemporáneos más respetados de su generación, y sin dejar de lado en ningún momento su carrera en paralelo como actor dentro y fuera de su país, Kitano seguiría cosechando premios y prestigio con títulos como El verano de Kikujiro (1999), Brother (2000), Dolls (2002) o Zatoichi (2003), historia clásica de samuráis con la que ganaría esta vez un León De Plata en Venecia. Cada vez más felliniano y autorreferencial, su muy particular filmografía se ha ido completando, entre otras, con obras tan atípicas, experimentales y caprichosas como Takeshis’ (2005), Glory to the Filmmaker (2007) o Aquiles y la tortuga (2008). Después de más de 30 años de prolífica carrera, Kitano continúa siendo a día de hoy una de las personalidades más sobresalientes y emblemáticas de Japón. Sigue participando en programas y especiales de televisión, pintando, dando puntuales clases en la universidad y publicando novelas, colecciones de relatos, ensayos y poesía.