Voz en off

(Voice-over or v.o. / Voice hors champ)

Recurso narrativo por el que se oye la voz de un narrador o de un personaje que no está visualmente en el encuadre, o bien que aún estando en él no dice las palabras que se oyen en la banda sonora, por lo que se da a entender que proceden de su discurso mental.

Luis Buñuel hace dialogar a personajes que no mueven los labios, es decir, desde el pensamiento y por tanto en voz en off en La edad de Oro (L’Age d’Or, 1930), con guion de Buñuel y Salvador Dalí. Seis años más tarde, Sacha Guitry escribe y dirige una película narrada en voz en off, prácticamente sin diálogos, Le roman d’un tricheur (1936).

La función de contrapunto auditivo de las imágenes de la voz en off puede contribuir a intelectualizar el discurso narrativo o a conferir determinada dimensión poética

La voz en off es un recurso habitual de reportajes y documentales, como el mediometraje sobre el funcionamiento del correo nocturno Night Mail (1936) de Harry Watt y Basil Wright. La función de contrapunto auditivo de las imágenes de la voz en off puede contribuir a intelectualizar el discurso narrativo o a conferir determinada dimensión poética, tal como sucede en Hiroshima mon amour (1959), en el que dos amantes de quienes apenas se ven sus cuerpos entrelazados dialogan sobre el amor y sobre los efectos de la bomba atómica, mientras se suceden las imágenes documentales de Hiroshima.

Hiroshima mon amour

Hiroshima, My Love / Hiroshima mon amour | Alain Resnais, 1959, Francia

Agosto de 1957, Hiroshima. Tras terminar el rodaje de una película sobre la paz, una joven actriz francesa (de la que nunca llegaremos a conocer el nombre) pasa su última noche en la ciudad de Hiroshima recluida en un hotel y en compañía de su ocasional amante, un japonés al que acaba de conocer y junto al que vivirá una brevísima historia de amor. Lo que podría ser tan solo una fugaz aventura se convertirá, a la sombra siempre de una ciudad marcada a fuego por la memoria del horror nuclear, en un intenso idilio que la llevará a revivir la dolorosa historia de su primer amor con un soldado alemán en la Francia ocupada.

Retrato de Alain Resnais
Dije que era un film realista porque así es como ocurre en nuestras cabezas; esa era la idea

Alain Resnais

(1922-2014)

Director, guionista y montador galo, Resnais sería junto a François Truffaut y Jean-Luc Godard uno de los principales representantes de la Nouvelle Vague francesa, movimiento al que no pertenecería plenamente pero del que sería considerado como uno de sus más reconocibles pilares. Fascinado por el cine desde pequeño, Resnais comenzó su carrera como realizador dedicado por entero al cine documental, género al que contribuyó de manera realmente excepcional filmando un puñado de auténticas obras maestras entre las que destacan por derecho propio cortometrajes como su oscarizado Van Gogh (1948), Las estatuas también mueren (1953), Noche y niebla (1955) o Toda la memoria del mundo (1956). Tras trabajar como montador a las órdenes de directores de la talla de Agnès Varda, Truffaut o William Klein, Resnais decidió dar el salto al largometraje en 1959 con Hiroshima mon amour, película escrita por Marguerite Duras que el crítico norteamericano Leonard Maltin no dudó en calificar como “el nacimiento de una nación de la Nouvelle Vague”. Dos años después llegaría la no menos magistral El año pasado en Marienbad (1961), escrita en esta ocasión con el padre del Nouveau Roman, Alain Robbe-Grillet, película misteriosa, laberíntica y provocadora por la que recibió el León de Oro de Venecia. En 1963 volvió a un cine más político con Muriel, donde abordaba entre otros el espinoso tema de la tortura en Argelia, y en 1966 con La guerra ha terminado, con guion de Jorge Semprún. En 1967 participó en la película colectiva Lejos de Vietnam, en solidaridad con el pueblo vietnamita. Trabajador incansable, su prestigio seguiría incrementándose durante las décadas siguientes con títulos tan importantes como Te amo, te amo (1968), Staviski (1973), Providence (1976), Mi tío de América (1980), La vida es una novela (1983), Muerte al amor (1984), Mélo (1986), Smoking/No Smoking (1993), o su gran éxito de crítica y público, la encantadora On connait la Chanson (1997). Su última película, Amar, beber y cantar (2014), fue presentada en el Festival de Berlín tan solo un mes antes de su muerte. Tenía 91 años.