Eje

(Axis of action / Axe)

Línea recta imaginaria que se establece a partir del movimiento de uno o varios personajes, de sus miradas o de su posición en el encuadre, creándose una división del espacio en dos semicírculos de 180 grados cuya función es la de establecer las ubicaciones correctas de la cámara para que el espectador esté visualmente orientado.

La ley del eje

(180-degree rule / Règle des 180°)

Tras unos primeros años de cine en los que todos los films proceden del plano secuencia, surge la necesidad de enfatizar detalles mostrándolos de cerca, de acortar el tiempo entre motivos de interés o de explorar un mismo escenario a través de distintos puntos de vista. Cada una de estas opciones conduce a situar la cámara en diferentes ubicaciones pero pronto se percibe que no es posible colocar la cámara en cualquier opción de los 360 grados posibles. Unos emplazamientos son mejores que otros en el sentido de que en unos casos la percepción de nueva información es inmediata y en otros se produce cierta desorientación espacial que conduce a una lectura lenta del plano que empieza. Esta falta de orientación del espectador es enemiga de la fluidez narrativa que persigue el cine clásico.

La ley del eje es conocida también como la ley de los 180 grados, porque su punto de partida es la visión de 180 grados del ser humano

La ley del eje es conocida también como la “ley de los 180 grados”, porque su punto de partida es la visión de 180 grados del ser humano. Esta ley empieza a gestarse cuando los cineastas comienzan a fragmentar la planificación en un mismo decorado, es decir, hacia 1900, con los films del grupo de cineastas de Brighton. Los personajes dialogando en los films de 1911 de Thomas Harper Ince ya responden a una planificación que contempla la ley del eje, con uno de ellos mirando a la derecha del encuadre en el plano 1 y el otro a la izquierda en el 2. Poco después, un largometraje como El nacimiento de una nación (The Birth of a Nation, 1915) de David Wark Griffith utiliza la ley del eje aprovechando todas sus posibilidades y anticipando el uso global de este recurso del lenguaje. La secuencia climática del tiroteo en la sala de espejos del thriller La dama de Shangai (The Lady from Shangai, 1947), de Orson Welles, elimina la ley del eje al crear un espacio de espejos, donde el eje de miradas pierde sentido porque los personajes miran en imagen multiplicada a la vez a izquierda y a derecha.

El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford

Tha Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford / L'Assassinat de Jesse James par le lâche Robert Ford

Basada en la novela homónima de Ron Hansen, la película narra los últimos días del pistolero más famoso de la Historia, Jesse James (Brad Pitt), y de su muerte a manos del joven Robert Ford (Casey Affleck), uno de los miembros de su banda. Estamos en el año 1881 y Jesse tiene 34 años. Mientras planea su nuevo golpe, continúa luchando con sus enemigos, que tratan de conseguir el dinero de la recompensa y la gloria que conllevaría su captura. Pero la mayor amenaza a su vida podría provenir de aquellos en los que más confía.

Retrato de Andrew Dominik
Para hacer una película feroz no es necesario recrearse continuamente en la violencia. Basta con filmar una escena brutal. El impacto acompaña al público durante todo el film

Andrew Dominik

(1967)

El neozelandés Andrew Dominik se trasladaría a Australia junto a su familia a los dos años. En 1988 se graduaría en la Melbourne’s Swinburne Film School, Director y guionista de todos sus proyectos, su carrera cinematográfica comenzaría en el 2000 con Chopper, película basada en la vida del criminal australiano Mark Brandon “Chopper” Read. Su siguiente proyecto sería la melancólica El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, película que se rodaría durante 2005 en Canadá pero que no sería estrenada hasta 2007 debido a las presiones de la productora para que Dominik redujera su metraje original de 4 horas a poco más de 2 horas y cuarenta minutos. La película estuvo nominada a dos Oscar, uno por la fotografía y otro por la interpretación de Casey Affleck; por su parte, Brad Pitt consiguió por su versión del famoso forajido la Copa Volpi al mejor actor en el Festival de Venecia (donde sí se vio la versión extendida de la cinta). En 2012 llegaría su siguiente proyecto, Mátalos suavemente, neo-noir protagonizado nuevamente por Pitt y libremente inspirado en la novela Cogan’s Trade (1976) de George V. Higgins. La película compitió en Cannes por la Palma de Oro, premio que finalmente consiguiría Amor, de Michael Haneke. Entre sus proyectos fallidos se encuentra la adaptación de The Killer Inside Me, la mítica novela negra de Jim Thompson, trabajo que terminaría realizando finalmente Michael Winterbottom. Entre sus muchas influencias, Dominik reconoce su eterna deuda con títulos como Apocalypse Now, Malas tierras, Barry Lyndon, Terciopelo azul, La noche del cazador, Toro salvaje o El crepúsculo de los dioses.