Unidad principal de transmisión de información en el audiovisual que se genera a partir de la conversión del guion literario en guion técnico, se obtiene en el rodaje a partir de una o de diversas tomas (plano de rodaje) y se manifiesta en su forma definitiva en el montaje (plano de montaje). La información que transmite el plano procede en muy buena parte del encuadre que adopta en el tiempo. Así, el plano suele adjetivarse siempre en el guion técnico para especificar su tipología, que va desde el primer plano (close up, gros plan), en el que suele predominar la emoción, hasta el plano general (long shot, plan général), en el que la dominante es la información espacial, heredando estos significantes del lenguaje de la pintura.
Las categorías principales son la de primer plano, plano medio, plano americano, plano de conjunto y plano general
La tipología según el encuadre es amplia, aunque las categorías principales son la de primer plano, plano medio, plano americano, plano de conjunto y plano general. El inicio de La naranja mecánica (A Clockwork Orange, 1971) de Stanley Kubrick, empieza con un primer plano del protagonista, Álex, mirando fijamente a cámara que va abriendo lentamente hasta llegar a un plano general del bar lácteo repleto de gente. La tipología según el tiempo conduce desde el plano subliminal, brevísimo, de la duración mínima de un fotograma, hasta el plano secuencia, cuya duración puede ser hasta la de un relato audiovisual completo.
El audiovisual empieza con planos generales en los films de William Dickson, en el plano general de cuerpo entero de tres herreros en Blacksmith scene (1893) y en los reportajes documentales de los hermanos Lumière, como La sortie des ouvriers des usines Lumière à Lyon Monplaisir (1895). A principios del siglo XX, el cine utiliza ya todas las escalas de planos. Con Abel Gance –La rueda (La roue, 1922)- y cineastas soviéticos como Dziga Vértov –El hombre de la cámara (Cielovik s Kinoapparaton, 1929)- la duración del plano alcanza su cota mínima.
El hombre de la cámara
Man with a Movie Camera / L'homme à la caméra | Dziga Vértov, 1929, URSS
Siguiendo la estela de “sinfonías urbanas” como el Berlín, sinfonía de una gran ciudad (1927) de Walter Ruttman, Dziga Vértov nos muestra en este filme con tintes de documental metalingüístico el día a día de la bulliciosa ciudad de San Petersburgo. A través de su cámara, que actúa como el propio ojo, Vértov capta la esencia del escenario, plasmando las relaciones sociales de los ciudadanos a través de un análisis estrictamente marxista. Como única trama, el director intenta capturar la rutina de un operador de cámara soviético que tiene que filmar la ciudad desde que amanece hasta que se oculta el sol. Con la complicidad de su hermano, el operador Mikhaïl Kaufman, Vértov, fiel a su teorías, no permite ni por un momento que se pueda suponer que alguno de esos retazos pueda imaginarse inventado. Por ello en el vertiginoso montaje que plasma la fascinación de Vértov por el constructivismo y el futurismo, introduce constantemente imágenes del operador que con su cámara está filmando la realidad que le rodea e incluso de la montadora que en la sala de edición se encarga de darle sentido a todo ese material.